¡¡Hola amigos!! Estamos encantados de estar de nuevo en nuestro blog para poder contaros un montón más de cosas interesantes. Esta vez, queremos volver un poco la visa atrás y recordar el Isín original, la vida rural en Isín.

Cómo ya sabéis, Isín, antes de ser un centro vacacional, fue un pueblo y hoy, queríamos contaros el testimonio de un antiguo isino que vino a visitarnos y nos contó algunos datos tan curiosos como los siguientes ¡no te lo pierdas!

Isín en la actualidad © Alicia Esteban

Los habitantes de Isín y sus costumbres

Isín fue habitado por siete familias que sumaban aproximadamente un total de 45 personas y, a pesar de ser un pueblo pequeño ¡se organizaban muy bien! Eran autosuficientes gracias a sus huertos y animales que también servían para hacer negocio con otros vecinos del valle. En su mayoría, las cosechas eran de cereal y cada familia tenía diferenciadas sus “terrazas” mediante una limitación por piedras. En cuanto a la ganadería, era más bien para consumo propio y se podrían encontrar vacas, cabras y ovejas, cerdos, gallinas y conejos.

Tenían su propio sistema de conserva de alimentos y un horno de pan en cada casa. Además, hasta que no llegó la luz corriente generaban su propia electricidad con el agua del arroyo que circula por la margen derecha de Isín.

Estado de Isín antes de su reconstrucción © Exposición Isín

Entre sus habitantes vivían un maestro, un médico y un sacerdote. Este último vivía en la casa más grande, cuya estructura ahora forma parte en su mayoría del actual edificio del albergue.

Podríamos decir, que la vida rural en Isín era un buen ejemplo a seguir para cualquiera 😉

De ayer a hoy

El proceso de reconstrucción fue largo y costoso en Isín. Como nombrábamos anteriormente, la antigua casa del sacerdote se mantiene casi en su totalidad dando estructura al albergue. Sin embargo la mayoría de construcciones están hechas desde cero debido al deterioro de las infraestructuras.

Primer día de trabajo en Isín © Exposición Isín

 


 

El antiguo isino destellaba nostalgia al contarnos sus recuerdos y aventuras por las calles de Isín. Él, y casi todos los chicos, no salieron de Isín (más que en algún viaje esporádico a Jaca) hasta que no llegó la hora de hacer la mili. Después de esto, en su mayoría preferían quedarse viviendo en la ciudad o localidades más grandes y con más posibilidades. Estas pequeñas migraciones acompañadas de la construcción de las fábricas químicas en Sabiñanigo fueron el principal motor de despoblación de Isín

 

¿Os ha gustado nuestro artículo de hoy? pronto volveremos con un poquito más acerca de Isín y sus alrededores para que poco a poco lo vayáis conociendo mejor


Deja un comentario

es_ESSpanish
es_ESSpanish